¿Qué es el apego?
La palabra apego es una palabra muy utilizada en nuestro día a día, desde contextos más cotidianos en los que la utilizamos para hablar del cariño hasta el afecto que sentimos hacia un ser querido, mascota o incluso objeto.
Con el paso de los años y con la creciente visibilidad de la psicología es una palabra que comenzamos a escuchar con otra connotación referida a la forma que tenemos de relacionarnos y vincularnos las personas, pero ¿A qué nos referimos exactamente cuando hablamos de apego en psicología?
En psicología definimos el apego como el vínculo que establecemos con nuestras figuras de referencia, (normalmente madre, padre ) durante la infancia , y que modula, guía y dirige nuestra forma de vincularnos y relacionarnos con los demás a lo largo de muestra vida. En resumidas cuentas, el modo en que aprendemos a vincularnos en el pasado influye en cómo vivimos nuestras relaciones hoy.
Conocer nuestro propio estilo de apego puede ayudarnos a entender muchos comportamientos, pensamientos y emociones que aparecen cuando nos relacionamos con otras personas , y que guían y limitan nuestra forma de crear y mantener vínculos afectivos. Para continuar hablando de este tema creo que debemos conocer qué estilos de apego se han definido y se utilizan hoy en día para establecer este concepto en el mundo de la psicología.
¿Cuáles son los estilos de apego que se han definido en la actualidad?
– Estilo de apego seguro: se define por una relación, sana y coherente con los cuidadores. La persona crece sintiendo que sus necesidades y emociones son atendidas, comprendidas y cuidadas , creciendo en un contexto que le enseña que el mundo es un lugar seguro. Cuando esta persona desarrolla este estilo de apego suele ser una persona capaz de crear y mantener relaciones sanas, siendo teniendo habilidad para expresarse y hacerse entender de una forma sana y clara.
– Estilo de apego inseguro evitativo: Este estilo de apego se forma en una historia de aprendizaje en la que la persona crece en un contexto en el que las figuras de referencia se muestran distantes , poco accesibles y no acogen las demandas y necesidades del niño. Esta persona entiende que para hacerse valer y crecer en este mundo debe ser independiente y resolver solo sus conflictos y necesidades. Cuando estos niños crecen suelen ser personas con dificultades para expresar sus emociones y mostrarse vulnerables, también tienden a sentirse incómodos con situaciones de cercanía emocional.
– Estilo de apego inseguro ansioso ambivalente: Se caracteriza por el crecimiento y desarrollo en un contexto en las que las figuras de referencia se muestran disponibles de forma intermitente, atiende las necesidades y emociones del niño de forma intermitente y el niño es incapaz de saber cuándo va a estar acompañado y cuando no. Se suele desarrollar una necesidad grande de ser atendido y con miedo al abandono.
Cuando este niño crece suele ser una persona dependiente con fuertes demandas de atención, con un fuerte miedo al rechazo.
– Estilo de apego inseguro desorganizado: Las figuras de referencia son simultáneamente una referencia de seguridad y de temor . En muchos casos los acompaña una historia de abuso o negligencia . Esta persona crece con la necesidad de ser querido y atendido, pero con un fuerte miedo a serlo al mismo tiempo.
Las personas que han desarrollado este estilo de apego tienden a tener comportamientos inestables en las relaciones que mantiene, siendo ansiosos e impulsivos, debido a la dualidad emocional interna entre la necesidad de ser queridos y el miedo a ser heridos.
Tras leer todo esto es natural plantearse tanto que estilo de apego corresponde al de uno mismo y si es posible modificarlo. La respuesta más acertada es que es difícil categorizar a una persona en un solo estilo de apego pues podemos tener comportamientos correspondientes a más de un estilo de apego, pero hay uno claramente predominante.
Para la tranquilidad de los lectores se debe aclarar que cualquier estilo de apego inseguro puede trabajarse y transformarlo en un estilo de apego seguro, permitiendo superar diferentes dificultades día a día.
¿Te has sentido identificado con alguno?
Escrito por el psicólogo Manuel Cobos Maestre