Llega el 8M y las redes y medios de comunicación se llenan de mensajes feministas. Yo lo veo como una oportunidad para actualizarme sobre la igualdad y ampliar mi mirada de género.
Personalmente, estoy sensibilizada con la igualdad, a pesar de ello, veo cómo se me sigue “colando”, caigo en estereotipos, en creencias culturales compartidas del patriarcado. Es importante reconocerlo y tener en cuenta que puede pasar, he aprendido a no culparme por caer en ello, pero sí me mantengo alerta. Son cuestiones sutiles y que con mis pacientes lo veo día a día. Darnos cuenta juntas, durante las sesiones, me parece un precioso crecimiento conjunto.
Desde que estoy más atenta con esta nueva mirada, cuestiones que traen mis pacientes, en principio individuales y personales, vemos que en ocasiones están explicadas por la creencia de que la mujer es quien se encarga de los cuidados, y de ello quiero hablar hoy.
Por mi inquietud de conocer y expandir mi conocimiento sobre el feminismo, hace unas semanas, la psicóloga Susana Fernández nos estuvo hablando, a todo el equipo de Elijo Psicología, sobre feminismo. Me pareció muy interesante y por ello comparto parte de lo aprendido con vosotras.
Identidad
Estoy de acuerdo, en gran medida, con Marcela Lagarde, política, académica e investigadora mexicana, representante del feminismo latinoamericano, cuando expone su idea de identidad tradicional según el género
La identidad de UNA MUJER se crea en función de las necesidades, deseos y expectativas de los demás, “un ser para otros” implica
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Renunciar al deseo propio: lo que la mujer desea queda en un segundo plano
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Centralidad del cuidado: Cuidar se convierte en una obligación, en un mandato moral
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Dependencia emocional: mi autoestima se rige por el reconocimiento del otro
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Culpa: aparece cuando se prioriza a sí misma
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Disponibilidad permanente: es siempre “para” alguien
La identidad de UN HOMBRE se centra en ser para sí. Se basa en la búsqueda del poder, y el rechazo por lo femenino en sí mismos. Es una identidad más individual, y con mayor autoafirmación, lo que los lleva a un mayor desarrollo de lo que quieren y quienes son por sí mismos, sin la necesidad de otro que les defina.
Los mandatos, o mandamientos (en vocabulario religioso), de los hombres son:
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Se importante y autosuficiente, estar por delante
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Se racional , rechazando además lo emocional
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Sé fuerte
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Libertad sexual, social y de movimiento (en oposición, tradicionalmente, ¿ellos aceptarían esta libertad en ellas?)
Trampas para el desarrollo de la identidad
Ambos encorsamientos, impiden un desarrollo real y auténtico de la identidad de las personas. Todos los animales tienen todas las emociones básicas: miedo, tristeza, enfado, alegría, sorpresa y asco. Qué maravilloso sería si todas las personas pudiésemos desarrollar libremente todas las emociones.
Esa es la mirada de igualdad es en la que estoy atenta, en la que todas y todos podamos desarrollar nuestra autenticidad, nuestra manera de ser, pensar y sentir sin prejuicios, incluido el de género.
Cuidado con las relaciones de poder, este es el punto más importante.
Las dos partes de la pareja sois personas: valiosas, importantes, dignas de ser escuchadas y respetadas en vuestras opiniones.
OJO SI EN TU RELACIÓN:
- Temes ser sincera con tu pareja
- Quedas menos con tus amigas y familia
- No tenéis espacios individuales
- Sientes que tienes que dar demasiadas explicaciones
- Dejas de hacer planes o de vestir como te gusta por agradar
- Intentas complacer
- Sientes que te habla con paternalismo, como si no te enteraras
- Sientes culpa constantemente

CONFÍA EN TU ENTORNO
Habla de tus inquietudes, de tus miedos, de tus dudas. Habla, cuéntalo, siéntete escuchada, si no lo sientes, ahí no es.
Busca tus personas refugio, personas de confianza.
Si es demasiado para ti, o no encuentras con quien hablar, pide ayuda profesional.
Te escuchamos, estamos contigo
Escrito por la psicoterapeuta Sonia Muñoz Paños